lunes, 11 de marzo de 2013

Botiquín de primeros auxilios


Cuando estemos en una travesía puede ocurrir que surja alguna emergencia médica o lesión que deberemos resolver hasta llegar a un centro médico de atención definitiva. 

En principio debiéramos identificar el problema para intentar resolverlo (saber administrar los primeros auxilios) y también debiéramos tener los elementos para resolver o disminuir el problema (llevar un botiquín de primeros auxilios con nosotros) y en caso de necesidad, evacuar a la víctima (saber tomar la decisión en tiempo y forma y saber trasladar a la víctima).

Estamos aquí...¿como lo resolvemos?
Como ya dijimos anteriormente, conocer de primeros auxilios es fundamental para quienes transiten en zonas remotas. En general, nadie vendrá a buscarnos y nosotros debiéramos resolver y seguramente trasladar a las víctimas a un centro de atención definitiva. Es por eso que es tan importante llevar los elementos mínimos para una atención y traslado y esto se hace más importante cuanto más lejos estemos de la atención médica.

El botiquín
Las primeras consideraciones son qué llevar, donde llevarlo y quien lo lleva y todo esto requiere de una cuidadosa planificación.



Distintos botiquines para zonas remotas

Quien:
Cada miembro de la travesía o expedición debiera llevar su propio botiquín de primeros auxilios por si llegaran a separarse. Si el viaje así lo amerita, podría prepararse uno de “expedición” con material más específico o de baja probabilidad de uso. Como norma general y si es una emergencia, atenderemos a la víctima en primera instancia con nuestro botiquín y luego, los “mantenimientos” y utilización de material se hacen con el botiquín de la víctima. Podremos necesitar el nuestro para más adelante…

Donde:
Como primera medida, el botiquín de primeros auxilios debe estar en un recipiente estanco. LOS KAYAKS NO SON ESTANCOS. Nuestra actividad se realiza en el agua y si por algún motivo, las tapas de los tambuchos de algún kayak son estancas, más tarde o más temprano, dejarán de serlo. Así como el aire entra a nuestros pulmones, el agua entra a los botes.

Dentro de este recipiente estanco estará nuestro botiquín con los elementos, que debe tener el tamaño acorde a lo que estemos llevando y el tamaño del botiquín es función de:

-         Tiempo (días de travesía y tiempo de traslado al centro de atención definitiva)
-         Cantidad de personas
-         Lugar (Clima, flora, fauna, exposición del ambiente acuático)
-         Consideraciones especiales

Esto es, a más tiempo y más personas, más probabilidades de que ocurra algo, y considerar el tiempo que nos puede llevar la evacuación hasta el centro de atención definitiva.
Dependiendo del lugar tendremos en cuenta las posibles lesiones ambientales de ese sitio (mordeduras, golpe de calor, playa rocosa en los desembarques, aguas vivas…).
Dentro de las consideraciones especiales, deberemos considerar si somos líderes de grupo (guías, instructores, baqueanos)  o solo es una salida con amigos y tenemos las mismas responsabilidades unos que otros.

Aquí también tendremos en cuenta la medicación específica de las enfermedades particulares de los miembros de la travesía (asma, alergias, hipertensión, diabetes, cardíacos). El integrante que presente alguna enfermedad deberá llevar consigo su medicación y deberá instruir a quienes lo acompañan sobre cuando, como y a que dosis recibe su medicación habitual. También los acompañantes deberán informarse sobre síntomas que indiquen descompensación de su enfermedad y modo de tratar a la misma.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, es conveniente que armemos nuestro botiquín en “kits” específicos para que todo esté ordenado. Es por eso que un bolso con muchos compartimentos es preferible a un bolso grande con un solo espacio. En este caso, todo se mezcla y no encontramos nada cuando lo necesitemos. El orden es fundamental para ganar tiempo (y así se mantiene más prolijo, cómodo y no se llena todo de sangre….).

En el kayak, el botiquín en su recipiente estanco debiera estar “a mano”. Cuan a mano depende de nuestra planificación diaria. Si lo necesitamos “realmente a mano” debiera ir dentro del cockpit o en el tambucho diario si lo tenemos (day hatch) o lo guardamos en último lugar dentro de alguno de los tambuchos para su empleo inmediato si fuera necesario.

Qué llevar:
Partiendo de la base de las mismas consideraciones

-         Tiempo (días de travesía y tiempo de evacuación)
-         Cantidad de personas, (con sus necesidades específicas y las nuestras)
-         Lugar (con sus características particulares)

Y evaluando a partir de nuestros conocimientos que es lo que puede ocurrir

-         Lesiones ambientales
-         Trauma
-         Patologías

Y todo esto en un marco de BIOSEGURIDAD

Es por eso que armaremos un botiquín para cada travesía, porque cada travesía tiene consideraciones particulares. Es así que podemos tener un “botiquín genérico” y le agregamos o quitamos “kits” de acuerdo a las necesidades particulares de cada viaje.


Podremos también incluir un botiquín mas pequeño dentro del principal para salidas cortas durante nuestra expedición así no llevamos tanto peso como sería el hacer un trekking de dos horas desde el campamento para ver el glaciar Tyndall. Nos llevamos el más chico con lo necesario y dejamos el principal en la base.

Botiquín "individual"

Los elementos mencionados a continuación son solo para darles una idea de un botiquín estándar (y como dijimos, cada travesía es diferente). Cada uno debiera armar el suyo a conciencia y sabiendo qué lleva y por qué lo lleva.

Bioseguridad: Guantes descartables, mascarilla de RCP, anteojos.

Kit de heridas y trauma: 

  • Férula SAM
  • Venda elástica
  • Jeringa de irrigación
  • Yodo Povidona
  • Gasas
  • Vendas
  • Vendaje triangular
  • Pinzas
  • Tijera de Trauma
  • Encenderor
  • Tela adhesiva
  • Tela adhesiva hipoalergénica
  • Duct tape

Kit de quemaduras: 

  • Gel de aloe vera
  • Gasas furacinadas
  • Platsul
  • Medicación específica

Kit de ampollas: 

  • Segunda piel y el kit de heridas o el de quemaduras.

Kit de purificación de agua: 
Filtros, halógenos, UV.

Kit dental de emergencia: 
Clavo de olor, pegamento para dientes.

Equipo de primeros auxilios
Manual de primeros auxilios
Fichas de seguimiento médico (fichas “soap”)
Anotador y elemento para escribir
Tensiómetro
Estetoscopio
Oxímetro
Termómetro
Paks de calor (tipo “hot hands”)
Manta aluminizada

Es conveniente agregar un manual  de primeros auxilios al botiquín
Medicamentos
Debemos tener en cuenta
-         ¿que medicamentos puedo necesitar?
-         ¿para que situaciones están indicados?
-         ¿como se administran?
-         ¿cuales puedo administrar yo y cuales solo bajo autorización medica?
-         consideraciones locales (endémicas) de la zona a recorrer
-         patologías particulares de los miembros de nuestra expedición
-         fecha de vencimiento de los medicamentos
-         Temperatura de almacenamiento
Como regla general, guardar los prospectos

Medicamentos a considerar
-         Tratamiento de heridas y quemaduras
-         Fiebre, dolor e inflamación (Ibuprofeno, paracetamol, aspirina, Diclofenac, ketorolac)
-         Vómitos y Nauseas (metoclopramida)
-         Diarrea (pastillas de carbón y sales de rehidratación oral)
-         Alergia y anafilaxis (adrenalina 1:1000 y Difenhidramina, loción antialérgica)
-         Congestión Nasal (Loratadina-pseudoefedrina)
-         Oftalmológica (solución fisiológica, Eritromicina en gotas oftálmicas)
-         Broncoespasmos y crisis asmática (Salbutamol, Dexametasona
-         Antibióticos (Cefalixina, Amoxicilina, Eritromicina, Norfloxacina)
Los antibióticos deben ser indicados por un medico, pero en zonas remotas se puede recibir autorización médica para administrarlo por radio o teléfono mientras se realiza la evacuación.

Consideraciones finales
En nuestra actividad siempre podemos encontrarnos con algo imprevisto. Qué hagamos para resolverlo puede ser la diferencia entre el todo y la nada y no es ese el mejor  momento para darnos cuenta lo que debiéramos haber aprendido antes…

El “saber remar” no solo incluye remar para adelante sin caerse o ser el campeón nacional de rol…

Es salir al agua cada día y volver cada día… cómo lo hagamos es completamente personal…pero volver a casa…

Y eso requiere de un conocimiento profundo de las técnicas de seguridad: rescate, primeros auxilios, evaluación del riesgo, planificación, navegación, comunicaciones

y la práctica conciente de estas técnicas es lo que lo hace más divertido…


Es fundamental entrenarse en primeros auxilios para una mejor respuesta en caso de necesidad


Saludos!!


sábado, 16 de febrero de 2013

Auto Rescate


Podemos encontrarnos en una situación en la que tengamos que rescatarnos a nosotros mismos. Ya porque estemos remando solos (en una situación que nos llevó al volcamiento….quizás no deberíamos estar ahí…) o porque nuestros compañeros no pueden ayudarnos (no saben o tienen otras prioridades como su propia seguridad) y si estamos lejos de una costa donde desembarcar o la natación con el bote no sea una opción viable, el análisis de la situación es muy simple: tenemos que volver al bote. Víctima-rescatador somos nosotros mismos y somos (siempre) nuestra principal prioridad. 

El principal inconveniente sea quizás que las condiciones que nos llevaron a esa situación continúen igual y deberemos subir al bote en esas condiciones adversas. Cómo volver a subir es lo que vamos a evaluar. Si estamos en el agua, es que nuestro “rol de supervivencia” falló así como los alternativos entonces deberemos usar alguna de las técnicas básicas de auto rescate para el reembarco.

A continuación detallaremos algunas de estas técnicas que enseñamos en los cursos y talleres de kayak de travesía de Eskapa. Son técnicas simples, fáciles de aprender y ejecutar, aunque no las únicas. Está luego en cada uno, el uso y desarrollo de otras técnicas que le sirvan para cada situación. Las maniobras de auto rescate hay que practicarlas continuamente y en situaciones “reales” para que salgan cuando realmente las necesitemos.

Equipo de auto rescate

Todo el equipo de auto rescate a mano.

Debemos llevarlo siempre a mano. El equipo de auto rescate no sirve si lo tenemos dentro de los tambuchos. Fuera del bote o dentro del cockpit son las opciones y siempre asegurados al bote para no perderlos cuando nos volcamos o ante el embate de las olas. En este artículo no incluiremos equipo de comunicaciones ni señales. 

Flotador de pala inflable, eslinga de cinta con mosquetones y bomba de mano de doble acción.




Flotador de pala

Flotador inflable y de material flotante.
El flotador de pala o “paddle float” es un sistema que permite a la pala flotar y nos facilita un reingreso al bote dándonos más estabilidad. Los hay inflables y de material flotante. El flotador de espuma es más rápido de usar y no se pincha, pero ocupa mucho espacio y flota menos (flotará mucho menos si lo usamos como asiento!!). Al comprar uno nuevo o si hacemos uno casero, probar que no se gire la cuchara de la pala dentro del flotador. El dispositivo inflable puede pincharse, lleva tiempo inflarlo (mientras estamos en el agua) pero flota más y no ocupa espacio cuando lo llevamos (asegurado al bote!).





Achiques
Cualquier cosa que saque agua de dentro del cockpit sirve como achique. Una esponja, un tacho o una bomba son útiles y complementarios. La redundancia y multifunción nunca están de más.

Recipientes: El fondo de una botella de plástico es ideal, que también sirve como recipiente para orinar o la botella de agua si es de boca ancha. Carga mucha agua y no cansa como la bomba de mano. Sin embargo, la desventaja del “tachito” es que no puede vaciarse el bote con el cubre cockpit puesto y si hay mucho oleaje quizás entre más agua que la que sacamos. En este caso, una bomba es más recomendable.

Bomba de mano: son las más utilizadas. La principal ventaja es que se pueden usar con el cockpit cerrado casi completamente y descargan bastante agua en cada bombeo. Las desventajas, hay que operarla con las dos manos y algunas no flotan (en este caso puede agregársele material flotante alrededor). Las hay de simple y doble acción de vaciado. Para vaciar el bote con esta bomba, el flotador de pala es un buen asistente a la estabilidad cuando tenemos las dos manos ocupadas.
Hay un modelo de bomba de mano montada en el casco que venía antiguamente en los sdk. Puede usarse una sola mano para vaciar el bote pero la manija de la bomba molesta sobre la cubierta y con el tiempo, el fuelle de goma puede deteriorarse.

Bomba de pie: Se activa bombeando con el pie. La principal ventaja es que podemos cerrar el bote completamente y comenzar a remar mientras bombeamos. Bombea poco agua en cada empuje.

Bomba eléctrica: De igual manera que la anterior, podemos vaciar el bote mientras remamos y vacía el bote a gran velocidad. La principal desventaja es que puede fallar y que debemos llevar baterías de recambio, ya de por sí, pesadas. En este caso deberíamos llevar un sistema alternativo, por las dudas.

Eslinga
Es un cabo cerrado en un anillo que nos permite hacer un estribo para subir al bote si estamos cansados, lastimados, hipotérmicos o nuestro estado físico no es tan “atlético”. El estribo puede colocarse en la pala o en el aro del cockpit.

Maniobras de auto rescate
Rol
Es la maniobra de auto rescate por excelencia. Ver artículo de “rolar un kayak” en este blog (diciembre 2012).

Reingreso y rol 

Si el rol falla y tenemos que nadar, esta es la mejor maniobra alternativa. No necesitamos equipo extra. Puede hacerse en casi cualquier condición. Solo hay que saber rolar y practicarlo en situaciones reales.
 Mantenemos el bote boca abajo para que no siga entrando agua. En este punto sería ideal que fuéramos rol ambidextros para rolar hacia el lado más conveniente de acuerdo a las condiciones ambientales (viento, olas, corriente).
 
 Ponemos la pala en la posición inicial del rol sosteniendo la pala y el aro del rompeolas con una mano. Ladeamos un poco el bote y entramos las piernas en el cockpit. 








En este punto, con el bote invertido debemos sumergirnos completamente para colocarnos en la posición inicial del rol, colocando los pies en el hinca pie y bloqueando la rodilla que rola en la muslera correspondiente. Ejecutar el rol.  Vaciar el bote.














A caballo

El auto rescate a caballo es una buena maniobra pero que es difícil de ejecutar cuando el agua no está calma con el bote lleno de agua. El éxito depende mucho no solo de las condiciones ambientales sino también de nuestra agilidad, de la estabilidad primaria del bote y el tamaño del aro del cockpit.





 Para subir a la popa del bote podemos hacerlo tomándonos con una mano del aro y la otra del cabo de vida, llevando el bote hacia el estómago dándonos impulso. Ayuda si ambos pies están en superficie y pateamos al mismo tiempo que nos impulsamos hacia arriba.
  






El cubre, para que no moleste podemos sujetarlo con la boca o clipearlo con un mosquetón al salvavidas. Una vez arriba, giramos el cuerpo hacia la proa manteniendo el perfil bajo y nos arrastramos hasta que las caderas queden sobre el asiento dejando las piernas colgadas a cada lado del bote. Esta postura es relativamente estable. Metemos las piernas de a una dentro del bote.





Un apoyo “sculling” nos da más estabilidad a la maniobra al meter las piernas en el cockpit. La pala la podemos llevar con ambas manos o la colocamos previamente en los elásticos portaequipo.





















Re ingreso con flotador de pala (paddle float)

 Una vez nos damos vuelta, dejamos el bote boca abajo hasta último momento para que no entre agua. Nos ubicamos del lado de barlovento para que el bote nos de un mínimo de protección. La pala podemos dejarla flotando entre nosotros y el bote para que no se escape.

 Sostenemos el bote con una pierna dentro del cockpit mientras colocamos el flotador en la pala. Si el flotador es inflable, lo colocamos y aseguramos antes de inflarlo.Si no lo ajustamos, se puede escapar o girar la cuchara en el flotador.

Volteamos el bote desde el aro y colocamos la pala por detrás del cockpit en posición perpendicular al bote.











Nos subimos por la popa del cockpit con una mano en el aro sujetando la pala y la otra del cabo de vida del kayak llevando la panza hacia el bote y ambos pies flotando en el agua. Llevamos los pies hasta el cabo de la pala manteniendo el peso en el flotador.




Ingresamos el pie delantero (mas cerca de la proa del bote) dentro del cokpit rotando el torso y la cabeza hacia la popa manteniendo un perfil bajo para mantener el centro de equilibrio bien bajo y manteniendo el peso del lado del flotador para no volcarnos hacia el lado opuesto. Colocamos la mano del lado que subimos entre las piernas para sostener la pala.






 La mano delantera continúa sujetando la pala en el aro y la otra mano sujeta la pala entre las piernas. En este momento y recostándonos sobre el flotador de pala podemos meter la otra pierna dentro del cockpit y nos arrastrarnos hacia adentro sobre el estómago. 






Una vez sobre el asiento giramos hacia el lado del flotador, manteniendo el peso sobre éste cambiando el agarre de manos. 

Pasar la pala hacia delante pasándola por arriba de la cabeza del lado contrario al flotador y colocarla bajo el brazo para bombear. Si hay mucha ola, puede cerrarse el cubre cockpit y abrir un poco el costado de barlovento lo suficiente para meter la bomba y achicar.











Reingreso y rol con flotador 

Es una maniobra más rapida para ingresar al bote que la anterior y es más estable porque siempre estamos “bajo cubierta”. Pero implica mojarse completo. El preparado del flotador de pala es igual al anterior y la maniobra de rol es similar al reingreso y rol, excepción hecha que colocamos la pala a 90º como si hiciéramos un rol  C a C.




Algunas Consideraciones
Evaluar seriamente la posibilidad de atarse al bote cuando remamos en condiciones complicadas. Mucho viento u olas que nos hagan perder el bote si nos caemos al agua!! Que peor escenario que ese…El seguro al bote debería ser con un mosquetón de fácil apertura (sin cierre a rosca) al chaleco o el cinturón de rescate, que en caso de necesidad podamos liberarnos fácilmente.  

Hay “corrientes de pensamiento” que, por diversos motivos, consideran innecesario el flotador de pala…cada uno decide como subirse al bote y seguramente, sentados frente a la computadora muchos puedan rolar, hacer un reingreso o montarse al bote en cualquier condición… pero a la hora de armar el equipo antes de la siguiente travesía, consideremos seriamente nuestras posibilidades y la realidad de las condiciones físicas y ambientales presentes y futuras. Es muy difícil rolar estando lastimados, hambreados, cansados o hipotérmicos con un tiempo desfavorable… y un flotador puede ser la diferencia entre subirse al bote o no hacerlo nunca…

Nuevamente como en todas las técnicas básicas, la buena práctica es la que hace a la perfección (la práctica solo genera repetición, solo sirve la buena…) y lo más conveniente es aprender con alguien que conozca técnicas y sepa enseñarlas. Es el camino más corto y seguro.

Buena remada y hasta la próxima.


martes, 5 de febrero de 2013

Remar en el frío


Por distintas razones geográficas e históricas, gran parte del kayakismo en Argentina se practica, afortunadamente, en aguas templadas. Sin embargo son cada vez mas los kayakistas que se embarcan en travesías y expediciones en latitudes más altas o que salen a remar en lo mas crudo y húmedo del invierno y es para estos que desarrollamos este artículo.

Remar en el frío tiene dos componentes, el agua fría y/o el aire frío. Ambos fluidos pueden estar fríos (cualquier momento del año debajo del paralelo 40º), o solo uno de ellos (cualquier momento del invierno en todo el país o verano en Patagonia) y debemos vestirnos para enfrentarnos al medio más frío.


Consideraciones importantes en el frío
En el frío, lo más importante es regular el intercambio de calor. Esto lo hacemos de dos maneras, voluntariamente a través de acciones concretas (fuego, refugio, abrigo, comida, actividad física) e involuntariamente, a través de los mecanismos compensatorios que participan de la termo regulación (vaso constricción, vaso dilatación, temblores, transpiración). Para que este último mecanismo funcione correctamente, debemos estar atentos a los “hipos” (hipotermia, hipo hidratación e hipoglucemia). Por esto es fundamental una correcta alimentación e hidratación, no sólo durante el ejercicio sino también durante los días que nos lleve una expedición para evitar una deshidratación o hipoglucemia crónica (varios días comiendo mal, durmiendo mal, hidratando mal nos pueden llevar a una hipotermia incluso en ambientes no tan fríos).



El agua nos quita calor 25 veces más rápido que el aire. Si nos volcamos o nos enfriamos muy rápidamente debemos salir de esa “fuente de frío” lo antes posible. Si volcamos, rolar es la mejor manera de evitar la hipotermia por inmersión. Si eso falla, todo queda en lo rápido que logremos subir al bote o salir del agua (nuestro entrenamiento en rescate y auto rescate), lo severo de las condiciones ambientales, la calidad de la indumentaria que tengamos y nuestro estado fisiológico. 

Intercambio de calor
El cuerpo, a partir del alimento o de las reservas, genera calor y ese calor se irradia hacia el exterior. Qué hagamos para “mantenerlo adentro” será la diferencia en condiciones frías.

El calor puede intercambiarse con el medio de cinco maneras (y estas son las 5 formas que podemos administrar para regular el calor según nuestra conveniencia)

Conducción
Se pierde por contacto directo con una superficie más fría donde el calor fluye del cuerpo más cálido al más frío, como el kayak navegando en agua fría.

Convección
El desplazamiento de la masa de fluido (agua o aire) cercana a la piel, nos roba lo poco que pudimos calentar y es reemplazada por otra fría que hay que “recalentar” perdiendo calor.

Evaporación
La transpiración que se evapora en la piel enfría el cuerpo en ese cambio de estado. Si el aire está saturado de humedad, la evaporación no ocurre y así no se pierde calor por evaporación (cuidarse de la hipertermia en los ambientes cálidos y húmedos). Para evitar la evaporación podríamos generar un ambiente saturado de humedad, utilizando una barrera de vapor, como una chaqueta impermeable, pero estar empapados en esas condiciones de frío tampoco es lo más aconsejable. Mientras estamos en ejercicio el cuerpo se mantiene caliente, pero nos enfriamos por conducción al enfriarse la transpiración.

Respiración
A través de la respiración perdemos calor al calentar el aire frío que ingresa al cuerpo. Esto podemos regularlo utilizando una mascarilla o una bufanda (tipo “buff” es muy cómoda para remar) que pre caliente el aire.

Radiación
Es la emisión de energía propia de cada cuerpo que fluye de uno de más energía a otro con menos energía. No hay forma de evitar la pérdida de calor por radiación en condiciones normales, entonces, intentaremos actuar (prevenir) sobre las otras formas principales de intercambio de calor, la conducción, la convección y la evaporación. Para disminuir la pérdida de calor por radiación se utilizan las mantas aluminizadas (las “mantas de supervivencia”), pero es poco práctico remar con ellas.

Administración de la pérdida de calor
Indumentaria
Como dijimos, una de las formas que podemos administrar el calor concientemente (de forma voluntaria) es a través del “abrigo” o, el correcto uso de la indumentaria para la actividad que estamos haciendo (además de buscar refugio, encender un fuego, comer alimentos altos en glucosa o solo salir del ambiente frío), pero queremos salir a remar…entonces…nos vestimos para remar en el frío…

La indumentaria “deportiva” está diseñada para favorecer la administración del calor (la ropa no genera calor sino que lo “retiene”, actuando sobre los procesos energéticos antes mencionados) y es por eso que lo más eficiente es vestirse en capas adecuadas, donde cada capa puede ser una o más prendas.

Una primera capa que se viste sobre la piel que en general saca la transpiración hacia fuera de la piel y se “seca rápido” haciéndonos sentir “calientes y cómodos”, una segunda capa de abrigo que retiene “calor extra” generando una capa de aire caliente, y la tercer capa o capa externa, que nos protege del viento y el agua disminuyendo las perdidas de calor por convección y favoreciendo un ambiente más húmedo (con regulación de la evaporación de la transpiración en los mejores casos).

Vestirse por capas y administrarlas de acuerdo a las condiciones
La ropa sintética es la mejor para nuestra actividad porque abriga y se seca rápido (la cantidad de calor que hay que entregarle para “secarla” es bajo). Los tejidos de algodón permanecen mojados y nos “roban” mucho calor que pasa del cuerpo a la prenda. No es recomendable usar prendas de algodón para hacer actividad física en ambientes fríos.

Por otro lado, debemos evitar el abrigarnos demasiado (con muchas capas o capas demasiado abrigadas) aunque el ambiente esté “fresco”. Es preferible comenzar la actividad con “algo de frío” o desabrigarse que estar demasiado abrigad. Ya nos calentaremos al realizar la actividad. Siempre existe el riesgo del golpe de calor por el ejercicio, lo que es un serio problema, y además así evitamos la incomodidad de tantas capas de ropa.

La clave es vestirse correctamente para administrar las formas de intercambio de calor durante el ejercicio, ayudando al cuerpo en su trabajo de mantener la temperatura en 36º C, reteniendo lo que hay que retener y eliminando lo que hay que eliminar.

Indumentaria para el remar

En función de las condiciones ambientales, la indumentaria de remo puede ser distinta y por norma general, cuanto más frío y húmedo, más cara es la ropa…

Traje seco



Es la mejor opción para condiciones frías y muy frías. Es un traje entero de tejido impermeable respirable con puños y cuello de silicona y cierres impermeables.
El traje evita el paso del agua, no el paso del frío del agua cuando estamos sumergidos (conducción), por lo que debemos estar vestidos con una capa de abrigo para la temperatura del agua. Un conjunto de primera piel en general es suficiente. Si hace mucho frío, complementar con una segunda capa sintética liviana. No abrigarse demasiado porque es muy complicado cambiarse de ropa con el traje puesto una vez que estemos en el agua!!

Las desventajas, resulta un poco incómodo al principio hasta que nos acostumbramos y el elevado costo de la prenda que tiene una vida útil determinada. Sin embargo quien encare una expedición de envergadura o reme normalmente en un sitio muy frío, es la indumentaria ideal para esas condiciones.



Conjunto chaqueta y pantalón impermeable - respirable.
Es una alternativa para ambientes fríos y templados en invierno. Si uno se sumerge, entra agua por la unión chaqueta - pantalón y por el cuello. Por debajo de esta capa protectora vestir de la misma forma que con el traje seco, no abrigarse demasiado que nos puede dar un golpe de calor por ejercicio extremo. Cambiarse es más sencillo que con el traje seco.
Los pantalones vienen con distinta combinación de bocamanga, con/sin bota incluída, tipo jardinero, cintura baja… Hay para todos los gustos y variedades.

Atención!! No remar con wather de pesca! (más aún el impermeable). Si nos sumergimos corremos el riesgo de hundirnos y ahogarnos! El wather no está diseñado para estar sumergidos. Hay muchos casos de ahogamiento por mal uso de esta prenda.

Jardinero de kayak Kokatat. Muy cómodo. Pedirlo con cierre para la bragueta!!

Traje húmedo, el neoprene
El neoprene funciona reteniendo una capa de agua que se calienta (actúa sobre la “convección”), por lo que está diseñado para trabajar sumergidos, no para abrigarnos en el aire frío. Debe vestirse relativamente ajustado, pero no tanto que nos que restrinjan el flujo sanguíneo.

Es una alternativa económica al traje seco si nos vamos a mojar mucho (aguas blancas, rompientes, lluvia fría, prácticas en el agua fría). Un “jardinero” de una pieza sin mangas o un traje finito (1 a 3 mm) no son tan incómodos para remar y pueden utilizarse en estas condiciones (si vamos a estar mucho tiempo sumergidos, no es suficiente).
Antes de encarar una expedición de varios días donde pensamos utilizarlos, debemos probarlos en salidas de varias horas porque pueden ser incómodos. Es util combinarlo con una chaqueta anti splash o respirable transpirable para regular la temperatura fuera del agua y cortar el viento en el aire frío. Puede usarse una primera capa por debajo del neoprene.

Un cojunto de neoprene fino es útil para prácticas en el agua y permite cierta comodidad para remar.
Cabeza
Gran parte del calor se pierde por la cabeza. Siempre debemos llevarla cubierta con algún gorro aunque sea una gorra para el sol. Lana, polar, neoprene (buenísimo para lluvia helada o rolar en aguar fría), cualquiera que sirva para evitar la pérdida de calor por la cabeza será útil.


La capucha en la chaqueta es fundamental “siempre” en Patagonia Sur donde hay viento y lluvia para todos los gustos.

Es importante tener un gorro de abrigo a mano para el manejo de la hipotermia. Hace fío? nos ponemos el gorro de abrigo.

Gorro de abrigo o gorro de sol para no perder calor. La capucha, fundamental en Patagonia

Manos
Las opciones son: mitones (“poggies”) o guantes. La verdad no me gusta ninguna alternativa y en general prefiero remar con las manos desnudas par “sentir la pala”, pero siempre tengo un par de mitones a mano para esos días de viento frío y agua helada (los puedo combinar con unos guantes de neopreno de dedos cortados o unos guantes de polipropileno. Estos se mojarán, pero de todas maneras, abrigan mojados y se secan rápido).

Mitones de cordura y polar. Si se mojan, tardan en secarse...y se mojan..
El uso de mitones es “raro” al principio pero conviene acostumbrarse porque nos permite sacar las manos desnudas cuando las necesitamos y el mitón queda fijo en la pala. Los hay de neprene y cordura con abrigo. Estos últimos se mojan en seguida y tardan en secarse, por esto no los recomiendo para viajes de varios días.

Mitones de Neoprene. No importa si se mojan. Igual "abrigan" 
Remar con guantes de neprene es extremadamente incómodo y se pierde mucho contacto con la pala pero si el agua está muy fría, es una alternativa viable (mejor si la palma tiene algún tejido que “resbale”).

Pies
Siempre hay que evitar tener los pies mojados, pero más aún en climas fríos donde pueden generarse lesiones por frío (pie de inmersión, sabañones). Por eso, debemos tener extremo cuidado de los pies manteniéndolos secos un mínimo de 8 hs por día (puede ser durante el tiempo que dediquemos al sueño) secandolos, poniendo talco si fuera necesario y siempre utilizar medias secas para dormir.

Las botas de neoprene son el clásico y una alternativa viable. Sin embargo, para una expedición de varios tardan mucho en secarse (si es que alguna vez logramos secarlas).
Personalmente prefiero una combinación de medias de neoprene con unas sandalias livianas tipo crocs o medias sintéticas y sandalias (subo al bote solo con las crocs, seco el pie una vez dentro del bote y me calzo las medias sintéticas de abrigo secas con las sandalias; es por lejos la mejor opción).

Las crocs...muy confortables para remar en el frío.

Hay botas de neoprene-goretex muy útiles para entrar y salir del agua manteniendo los pies secos.

Una alternativa a esto, si estaremos mucho tiempo entrando y saliendo del agua es calzar botas de goma. Son muy útiles para ambientes muy húmedos como los canales fueguinos, pero el pie no respira y queda mojado por la transpiración (atentos a las lesiones por frío…). 

El kayak
Podemos hacer ciertas modificaciones menores a nuestro bote para aislarlo del agua. Colchoneta aislante en el fondo del bote desde el hincapié hasta el asiento disminuirán la pérdida de calor por conducción (puede ser el mismo aislante que usemos para dormir, doblado dentro del bote). Cambia el espacio disponible dentro del habitáculo, chequeemos que nos quede espacio para las piernas y el ajuste del bote al cuerpo.
Aislar el asiento también es una buena alternativa. Hay unas almohadillas comerciales para el asiento o un pedazo de aislante cortado servirá. Como recomendación, quitarlo cuando terminemos de remar para secarlo durante la noche.
Tapar el kayak por la noche con un cubre cockpit ciego evita que se llene de agua o nieve durante la noche y disminuye la helada.

En conclusión
Como dijimos antes, en el frío, la clave es administrar la hipotermia y para esto, la buena planificación, el buen entrenamiento, una correcta alimentación e hidratación y una vestimenta adecuada a la actividad y al ambiente son las herramientas para llegar a buen puerto (o donde sea, pero llegar…).


“No es lo que se tiene sino como se usa”

Habilidad, conocimiento y buen juicio.

Necesitamos realmente esa pieza de equipo? 
Para que lo vamos a usar? 
Me sirve? 
Es cómodo (durante horas de remo…)? 
Que expectativas tenemos de esa pieza de equipo?

Estas son preguntas a tener en cuenta antes de adquirir equipo nuevo. Y como siempre, el buen juicio y un acertado criterio es la mejor herramienta a la hora de tomar decisiones.

Saludos y buena remada!!

Santiago